Erase una vez un chico llamado Pedrito. Este chico, amigo mio desde pequeño, tenía sobre peso, o como algunos niños le apodaban, "el gordito".A Pedrito le encantaba ir al colegio porque tenía muchas ganas de aprender, excepto los días que tenía E.Física. Para él, esta hora era un infierno, ya que el maestro era muy estricto y quería que sus alumnos estuvieran en forma y, Pedrito, como tenía sobre peso siempre iba el ultimo a la hora de hacer los ejercicios, cosa que le molestaba mucho al profesor pero que no podía remediar debido a su condición física. Al profesor se le ocurrió que le pondría unos ejercicios diferente a Pedrito para ver si perdía varios kilos, pero este no aguantaba el ritmo que le imponía el profesor y acababa la clase empapado de sudor y con mucha hambre. Entonces se compraba un dulce de los más grandes para saciar su apetito, cosa que hacía inútil esa anterior hora de clase.
Un día, el profesor de Pedro llamó a la madre para hablar sobre la condición física del chico que no le parecía nada normal para su edad y no era bueno para su salud. Entonces la madre le contó que ya habían intentado varias veces ponerle una dieta pero este nunca la cumplía.Además de que al chico le encantaban los dulces y las comidas con muchas calorías.
Tras mucho pensar que podían hacer para que Pedrito tuviera el peso normal para su edad, decidieron que este empezaría una dieta muy estricta y haría deporte todos los días, en las que tendría que cumplir las condiciones de que no comería nada con muchas calorías, se apuntaría a un deporte extra escolar y solo le dejarían jugar a la consola durante media hora al día.
Pedrito, cuando se enteró de esto, no estaba nada conforme con la decisión de su madre y del profesor, ya que el no se sentía mal con su cuerpo y nunca le hacía caso a los compañeros que le decían gordito. Aunque por una vez pensó que así se podría divertir con sus amigos haciendo deporte y no quedándose siempre el último.
Mi amigo Pedro, eligió de deporte el fútbol, ya que le gustaba verlo por la tele pero casi nunca jugaba, ya que nadie lo quería en su equipo. Los primeros días fueron muy duros físicamente y sobre todo mentalmente, porque pensaba que le iba a dar algo malo. Además de que terminaba con mucha hambre y en su casa le esperaba comida sana con la que nunca se quedaba harto, y tampoco tenía tiempo para jugar a la consola.
Con el paso de los meses, Pedrito cada vez se sentía mejor con sigo mismo y obtenía mejores notas en las pruebas físicas que les ponía el profesor de E.Física. Gracias al fútbol también hizo muchos nuevos amigos y se estaba convirtiendo en un buen jugador, ya que su anchura de "gordito" se estaba transformando cada vez más en músculos y fuerza, por no decir que cada vez formaba más una pieza fundamental del equipo en el que jugaba.
Las garras, el esfuerzo y la mentalidad de mejora que le impusieron tanto su madre como su profesor, además de su autoestima que iba creciendo al tiempo que se iba viendo mejor, fue un éxito y ambos estaban contentísimos con la aptitud de Pedro.
En la actualidad, Pedro es un chico normal, estudioso, deportista y le gusta salir con sus amigos a la calle. Desde hace 5 años que empezó esa dieta y su cambio en la forma de vida se a convertido en un chico nuevo y, ahora, al ver fotos de cuando estaba gordito se ríe y, a la vez, piensa que nada de eso habría sido realidad gracias a su fuerza de voluntad y al empeño que le pusieron su profesor y su madre, que nunca se dieron por vencidos. En estos días, su mayor afición es jugar al fútbol, en lo que se a convertido en un auténtico crack y que sin gracias a él no hubieran ganado el campeonato de colegios. En ese partido marcó el gol que les daba la victoria y le dedicó el gol a esas 2 personas que siempre estuvieron encima de él. Al final del partido también le vino un señor a mi amigo Pedro, y le dijo que su equipo estaba interesado en que jugara con ellos, se trataba del Cádiz, y este aceptó sin pensárselo ya que era la oportunidad de su vida.
Ahora, cada vez que juega un partido, piensa en esas infernales horas en las que solo hacía correr y que tenía sobre peso,y en los niños que le insultaban, que ahora le ven como un ídolo. Eso es lo que le da fuerzas para seguir hacia delante y a ser mejor persona en todos los sentidos, en definitiva, Pedrito es un modelo de niño que todos deberían imitar.
--------------------------------FIN---------------------------------
Punto de vista: Pienso que esta historia, más que una historia es como un aviso a esos chicos que se encuentran en similar situación y que no hacen nada por solucionarlo. La moral de esta historia es que todo lo que se quiere se consigue, sin antes pasar por momentos difíciles y sufriendo las consecuencias que te llevaron a tu objetivo.
Un día, el profesor de Pedro llamó a la madre para hablar sobre la condición física del chico que no le parecía nada normal para su edad y no era bueno para su salud. Entonces la madre le contó que ya habían intentado varias veces ponerle una dieta pero este nunca la cumplía.Además de que al chico le encantaban los dulces y las comidas con muchas calorías.
Tras mucho pensar que podían hacer para que Pedrito tuviera el peso normal para su edad, decidieron que este empezaría una dieta muy estricta y haría deporte todos los días, en las que tendría que cumplir las condiciones de que no comería nada con muchas calorías, se apuntaría a un deporte extra escolar y solo le dejarían jugar a la consola durante media hora al día.
Pedrito, cuando se enteró de esto, no estaba nada conforme con la decisión de su madre y del profesor, ya que el no se sentía mal con su cuerpo y nunca le hacía caso a los compañeros que le decían gordito. Aunque por una vez pensó que así se podría divertir con sus amigos haciendo deporte y no quedándose siempre el último.
Mi amigo Pedro, eligió de deporte el fútbol, ya que le gustaba verlo por la tele pero casi nunca jugaba, ya que nadie lo quería en su equipo. Los primeros días fueron muy duros físicamente y sobre todo mentalmente, porque pensaba que le iba a dar algo malo. Además de que terminaba con mucha hambre y en su casa le esperaba comida sana con la que nunca se quedaba harto, y tampoco tenía tiempo para jugar a la consola.
Con el paso de los meses, Pedrito cada vez se sentía mejor con sigo mismo y obtenía mejores notas en las pruebas físicas que les ponía el profesor de E.Física. Gracias al fútbol también hizo muchos nuevos amigos y se estaba convirtiendo en un buen jugador, ya que su anchura de "gordito" se estaba transformando cada vez más en músculos y fuerza, por no decir que cada vez formaba más una pieza fundamental del equipo en el que jugaba.
Las garras, el esfuerzo y la mentalidad de mejora que le impusieron tanto su madre como su profesor, además de su autoestima que iba creciendo al tiempo que se iba viendo mejor, fue un éxito y ambos estaban contentísimos con la aptitud de Pedro.
En la actualidad, Pedro es un chico normal, estudioso, deportista y le gusta salir con sus amigos a la calle. Desde hace 5 años que empezó esa dieta y su cambio en la forma de vida se a convertido en un chico nuevo y, ahora, al ver fotos de cuando estaba gordito se ríe y, a la vez, piensa que nada de eso habría sido realidad gracias a su fuerza de voluntad y al empeño que le pusieron su profesor y su madre, que nunca se dieron por vencidos. En estos días, su mayor afición es jugar al fútbol, en lo que se a convertido en un auténtico crack y que sin gracias a él no hubieran ganado el campeonato de colegios. En ese partido marcó el gol que les daba la victoria y le dedicó el gol a esas 2 personas que siempre estuvieron encima de él. Al final del partido también le vino un señor a mi amigo Pedro, y le dijo que su equipo estaba interesado en que jugara con ellos, se trataba del Cádiz, y este aceptó sin pensárselo ya que era la oportunidad de su vida.
Ahora, cada vez que juega un partido, piensa en esas infernales horas en las que solo hacía correr y que tenía sobre peso,y en los niños que le insultaban, que ahora le ven como un ídolo. Eso es lo que le da fuerzas para seguir hacia delante y a ser mejor persona en todos los sentidos, en definitiva, Pedrito es un modelo de niño que todos deberían imitar.
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Punto de vista: Pienso que esta historia, más que una historia es como un aviso a esos chicos que se encuentran en similar situación y que no hacen nada por solucionarlo. La moral de esta historia es que todo lo que se quiere se consigue, sin antes pasar por momentos difíciles y sufriendo las consecuencias que te llevaron a tu objetivo.
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